Limitar zonas ajardinadas permite organizar el espacio, proteger plantas y definir senderos utilizando borduras (madera, metal, piedra), vallas, setos vivos, paneles o celosías. Estas soluciones estéticas y funcionales separan áreas como el césped de los macizos de flores. Los materiales naturales como piedras, ladrillos o traviesas ofrecen opciones sostenibles, evitando el plástico. 

Aquí tienes las mejores opciones para delimitar tu jardín:

Borduras y bordillos: Son la mejor opción para separar de forma nítida el césped de parterres, arriates o caminos.

Materiales: Madera, metal, piedra, sintéticos o borduras de setos naturales de baja altura (< 50 cm).

Uso: Perfectas para clavar en la tierra y destacar árboles.

Vallas y Paneles: Ideales para delimitar el perímetro, dar privacidad y separar ambientes o zonas de piscina.

Tipos: Vallas de madera (rústicas), metal (seguridad), PVC, o paneles electrosoldados.

Celosías: Sirven para dividir ambientes en terrazas o jardines, aportando un diseño decorativo y privacidad, sin cerrar por completo.

Setos Vivos: Plantas de lento crecimiento y perennes (lavanda, boj, romero) actúan como barreras naturales bajas.

Alternativas Sustentables: Uso de rocas, ladrillos, o durmientes/traviesas para un look más natural y ecológico.

Opciones en Terrenos con Desnivel: Uso de bancales, muros de piedra seca o gaviones para separar zonas con pendiente. 

Consejos Adicionales:

Para jardines pequeños, utiliza elementos permeables como celosías o borduras sutiles para no recargar el espacio.

Al plantar setos, asegúrate de dejar espacio para que no den excesiva sombra ni compitan con otras plantas.

La combinación de diferentes pavimentos y texturas también ayuda a definir zonas sin barreras físicas elevadas. 

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